ARTÍCULOS

LA EXTRAÑA "BANDERA" DE VALSEQUILLO

Víctor Martínez (2011)

 

INTRODUCCIÓN

A pesar de la enorme amplitud de características morfológicas de los OVNIs recopiladas en los informes a lo largo del mundo, el avistamiento de un cuerpo rectangular estático con movimiento ondeante en su superficie, como al parecer se dio en el caso que va tratarse, representa un aporte realmente desconcertante.

El avistamiento llegó a conocimiento del autor a través del correo electrónico, medio por el cual el testigo lo comunicó en octubre de 2011. Es así cómo el protagonista del suceso informó que él siempre había narrado su visión como si de un encuentro con un globo sonda se tratara, pero que con los años aumentaron sus dudas respecto a esta explicación propuesta por él mismo.

Dada la sencillez del relato y la claridad del orden de los acontecimientos, así como la imposibilidad de visitar la zona donde ocurrió, la encuesta sobre el caso se realizó por medio escrito. Así, el testigo facilitó por espacio de varios días todos los datos que le fueron solicitados, respondiendo a los diferentes cuestionarios y preguntas. Las carencias que normalmente se derivan de la falta de una encuesta en el terreno se han tratado de suplir en cierta medida con el uso de mapas, fotografías por satélite y programas virtuales como Google Earth, de los cuales derivaron algunos esquemas e indicaciones que fueron igualmente enviados al protagonista para su verificación.

Este informe se publica por tanto, con dos objetivos: por un lado, informar sobre ciertos elementos insólitos en comparación con el grueso de la casuística OVNI conocida; y por otro, facilitar la posible adquisición de nuevos datos que puedan refrendar el suceso, o en su caso, explicarlo racionalmente.

 

LA ZONA

Los hechos sucedieron junto a la terminal de pasajeros de una estación de trenes abandonada localizada en Valsequillo (figs. 1 y 2). Dicho pueblo pertenece a la provincia de Córdoba (Andalucía, España) y está situado a 106 km al NW de la capital cordobesa y a 581 m de altitud. Su población en 2010 era de 401 habitantes. De acuerdo con el testigo: "salvo en verano, que suele acudir la gente emigrante, el resto del año pueden vivir allí no menos de 200 personas y no precisamente cerca de la estación (el barrio más próximo suele estar vacío casi todo el año)".

Igualmente, al ser preguntado si alguna vez informó del suceso a los vecinos cercanos a la estación, el protagonista del suceso concretó en referencia a los edificios circundantes a la misma, señalando que dichas construcciones están deshabitadas desde los años setenta, siendo únicamente "almacenes abandonados y a lo sumo corrales de animales que algún pastor de la zona tiene allí".


Ver Avistamiento de la extraña bandera de Valsequillo en un mapa más grande

Fig. 1. Mapa de Valsequillo (Córdoba) y zona en la que se sitúa la estación de trenes abandonada (marcador azul), en cuyas cercanías se hallaban el testigo y la vertical del objeto avistado. (Imagen: Google Earth)

Fig. 2. Terminal de pasajeros de la estación de trenes abandonada de Valsequillo. Según mediciones sobre el mapa realizadas en base a las estimaciones del testigo, la vertical del objeto podría haber estado proyectada sólo unos 15 m detrás de este edificio. (Fotografía: http://lamaquinilla.blogspot.com)

 

EL TESTIGO

Vicente Galla Capilla, natural de Córdoba, contaba con 15 o 16 años en la fecha del avistamiento (no recuerda si los hechos se dieron en 1989 o 1990), y era estudiante de B.U.P.

Cuando el testigo se puso en contacto, además de enviar una narración del suceso bastante detallada, solicitó información relacionada con lanzamientos y caídas de globos sonda, además de datos sobre posibles casos OVNI sucedidos por la zona en las fechas de su avistamiento. A raíz de esto, Vicente respondió de manera muy cordial a todas las preguntas que se le fueron realizando, proporcionando incluso mapas esquemáticos para facilitar el análisis del suceso.

Según él mismo explicó, su conocimiento del tema OVNI en el momento del avistamiento era nulo, y fue posteriormente cuando su interés por la ufología creció, en gran medida gracias a la popular serie de los noventa "Expediente X". Así, el testigo manifestó lo siguiente: "cuando escuchas y lees cosas sobre esta temática, y empiezas a vislumbrar el plano humano del asunto es inevitable que llegues a preguntarte el porqué de las cosas, máxime cuando tú has sido protagonista de algo".

 

EL SUCESO

A continuación se describe detalladamente el avistamiento protagonizado por Vicente Gala, según las informaciones obtenidas durante la encuesta. Las distancias numéricas expresadas entre los diferentes lugares citados por el protagonista en su testimonio (embarcadero de ganado, almacén de descarga, estación de trenes y vertical del objeto), fueron calculadas en base a mediciones realizadas sobre mapa partiendo de sus señalizaciones y esquemas previos.

Los hechos ocurrieron en una fecha sin determinar de 1989 o 1990, siendo posiblemente otoño, según el testigo puede recordar.

Vicente solía ir los fines de semana a Valsequillo, puesto que sus abuelos maternos residían allí. Habitualmente pasaba el tiempo con su bicicleta por los alrededores. Así, aquel día Vicente se hallaba en uno de esos paseos, cuando a la altura de un embarcadero de ganado situado a unos 170 m de la terminal de pasajeros de la estación de trenes abandonada, notó un destello. Siguió avanzando en dirección a dicha estación, y unos 110 m más adelante, estando junto a un almacén de descarga de mercancías, se percató de la presencia en el cielo, en dirección E, de un extraño objeto. Avanzó un poco más y se detuvo a unos 20 m del edificio de la terminal abandonada para contemplar aquella forma (figs. 3 y 4).

Fig. 3. Esquema realizado por el testigo sobre una sección de mapa previamente seleccionada por el autor. La cruz verde indica el lugar en el que se detuvo el testigo a observar el objeto, mientras que el rectángulo verde señala la zona sobre la que le protagonista estima que se hallaba la vertical del objeto. (Imagen: Google Earth) (Pinchar en la imagen para verla a mayor resolución)

 

Fig. 4. Fotografía de la zona que muestra la posición aproximada donde el testigo se detuvo a observar el objeto (detrás del edificio blanco), la localización de la terminal de pasajeros de la estación de trenes, y la posición estimada de la vertical del extraño objeto. Este gráfico fue realizado por el autor a partir del esquema y señalizaciones del testigo. (Fotografía: Google Earth) (Pinchar en la imagen para verla a mayor resolución)

El objeto se hallaba a unos 87º de elevación respecto a su posición, estaba suspendido a unos 500 m de altura estimada y la vertical del mismo se situaba aproximadamente a 30 m del testigo (se comentará sobre estos datos en el siguiente apartado). Su forma era rectangular con esquinas redondeadas, y presentaba un color gris metálico "como el mercurio" (fig. 5). En caso de poseer algún tipo de estructura superior, ésta no pudo ser observada debido a la elevada posición del objeto. Su tamaño era parecido al de una cancha de baloncesto, o como un campo de fútbol si se hallaba suspendido a mayor altura de la estimada. La superficie rectangular reflejaba la luz solar y se mantenía inmóvil en el cielo, observándose únicamente que dicha superficie "ondeaba como una bandera" durante todo el tiempo.

Tras 10 minutos de observación, el testigo sintió miedo la hallarse solo en aquel lugar y decidió ir hacia la casa de uno de sus abuelos, desde la cual se podía observar la zona de la estación, comprobando que el objeto ya no se hallaba ahí. Pensando que podría tratarse de un globo sonda que estuviera cayendo, volvió al lugar para curiosear aproximadamente un cuarto de hora después de haberlo dejado, no encontrando nada en el sitio.

De acuerdo con el testigo, el día estaba completamente despejado y no había viento.

Posteriormente, Vicente ha tratado de esforzarse en recordar ese momento, informándose sobre el aspecto de los globos sonda y comparándolo con aquella visión. Además, con el tiempo ciertos detalles han ido ganando importancia en su memoria. Así, recuerda que durante el avistamiento hubo un silencio absoluto en la zona, no escuchándose ningún pájaro o animal que hacía sólo unos minutos se habían alborotado con su presencia. Habitualmente, en el lugar había tórtolas que anidaban en los huecos del almacén de carga, además de animales de granja de corrales anexos.

Por último, es interesante reseñar unos comentarios del testigo realizados durante esta encuesta respecto a sus pensamientos iniciales sobre un hipotético globo sonda, para comprender así el grado enigmático que el suceso ha ido ganando en la mente del protagonista. Y es que, según sus declaraciones durante el proceso de recopilación de la información, "parece como si aquel mecanismo de autodefensa estuviera disolviéndose como un azucarillo en una taza de café".

Fig. 5. Dibujo del objeto realizado por Vicente Gala Capilla, que muestra el efecto ondeante observado en su superficie inferior (la única avistada por el testigo). (Archivo Víctor Martínez)

 

DISTANCIA Y ELEVACIÓN DEL OBJETO

El testigo proporcionó inicialmente los siguientes datos para referirse a su distancia a la vertical del objeto y a la altura a la que se hallaba el mismo: "menos de 1 km" y "más de 500 m" respectivamente. Sin embargo, posteriormente se refirió a la elevación del objeto respecto a su posición en "casi 90º". Por tanto, tomando este último dato como más certero que las distancias métricas, siempre mucho más difíciles de estimar, se observaba claramente que la distancia a la vertical debió ser bastante menor o que la sugerida altura del objeto debió ser mucho mayor.

Este punto quedó resuelto cuando el testigo proporcionó un esquema con su posición y la de la vertical del objeto proyectadas sobre un mapa (figs. 3 y 4), determinándose finalmente que el lugar donde se detuvo para observar el objeto se situaría a unos 30 m de la vertical del mismo. Por tanto, dando por válidos los 500 m de altitud que estimó el testigo y aplicando los cálculos trigonométricos correspondientes, el cuerpo observado se hallaría a 87º de elevación desde el punto de vista del protagonista.

 

HIPÓTESIS DEL GLOBO ESTRATOSFÉRICO

A pesar de que no se tiene una fecha concreta con la que poder consultar registros de posibles recogidas de globos en la zona, es necesario plantear esta hipótesis, pues se trata de la posibilidad propuesta por el mismo testigo, aunque dicha explicación se presenta realmente difícil ante la existencia de varios datos.

Por un lado, los globos sonda corrientes (de sólo unos pocos metros) deben descartarse ante la gran magnitud del objeto avistado (tamaño asimilado al de una cancha de baloncesto, o al de un campo de fútbol si se hallaba a mayor altura de la estimada). Mientras, los globos estratosféricos especiales (que llegan a alcanzar hasta 200 m de diámetro) no son lanzados habitualmente en España, aunque la posibilidad de que un globo lanzado en otro país europeo caiga en territorio español es igualmente enorme. Sin embargo, el objeto descrito por Vicente Gala se hallaba a una altitud tremendamente baja comparada con la que alcanzan en vuelo normal estos globos (alrededor de 30 km). Por lo tanto, la observación de un globo a tan poca distancia del suelo es un claro indicativo de que está cayendo. Pero aquí surge otro problema con respecto a los datos arrojados por el presente avistamiento. Y es que, el objeto divisado se mantuvo aparentemente inmóvil durante 10 minutos. Una de las pocas posibilidades de ver un globo a muy baja altura es debido a un defecto o pérdida de gas, pero en ningún caso se mantendría estático en el aire, y menos con el efecto "ondeante" que el testigo describió, pues eso indicaría claramente que existe viento capaz de mover también el globo. Por último, la forma rectangular descrita no encaja de ninguna manera con la morfología de este tipo de globos (fig. 6).

En cuanto a la posibilidad de que lo avistado no correspondiera realmente al globo en sí, sino al paracaídas encargado de depositar la carga útil de dichos globos en tierra, de nuevo el gran tamaño desecha en gran medida esta hipótesis.

Por último, no hay que olvidar que el testigo no halló nada en la zona al volver a la misma unos 15 minutos después. El objeto que había estado inmóvil alrededor de 10 minutos, se había esfumado en sólo 15 minutos, o incluso menos, puesto que hay que recordar que Vicente ya no observó nada desde la casa de sus abuelos, justo antes de regresar al lugar.

Fig. 6. Globos estratosféricos listos para ser lanzados. (Fotografía: Andreas Engel)

 

CONCLUSIONES

Según declaraciones de Vicente Gala, familiares suyos que residían entonces en el pueblo saben acerca de su avistamiento y nunca le han informado de que alguien más viera aquello. Por otro lado, la búsqueda de sucesos similares por la zona en los años propuestos por el testigo ha resultado infructuosa.

No cabe duda de que el paso de los años, en los cuales Vicente amplió enormemente su interés y conocimiento por el tema OVNI, han influido en gran medida en su replanteamiento de la hipótesis inicial del globo, y quizás en la atribución de un mayor grado de "magia" a la atmósfera del avistamiento, como el posterior recuerdo del extraño silencio que reinaba en la zona. Hay que recordar que el mismo testigo indicó que el mayor conocimiento del tema le hizo cuestionarse sobre el avistamiento. Sin embargo, esto no quita que existan ciertos elementos insólitos en su relato que no son fácilmente explicables.

Lo cierto es que las características del presente caso hacen de él una curiosidad más dentro de la enorme variedad existente en la casuística ufológica. La morfología rectangular, la aparente inmovilidad horizontal y vertical, el gris metálico del objeto, y sobre todo el movimiento ondeante de su superficie, suman un conjunto de características que hacen que este avistamiento se presente cuando menos interesante.

A pesar de lo dicho, no se puede descartar la posibilidad de que algún artefacto similar a los mencionados anteriormente, pueda haber originado este suceso, sobre el que poco más se puede añadir sin entrar en especulaciones.