ARTÍCULOS

EL INCIDENTE ROSWELL: UN ANÁLISIS GLOBAL

Víctor Martínez (2011)

INTRODUCCIÓN

Más de 60 años después de que comenzara la llamada moderna era OVNI y a pesar del tiempo transcurrido desde entonces, el incidente Roswell, uno de los primeros casos, sigue estando a la cabeza de los de mayor polémica. En este artículo se hace una revisión del mismo, narrando desde sus orígenes hasta su estado en la actualidad.

Así, a lo largo del trabajo se realiza una reconstrucción cronológica de los sucesos acaecidos en la localidad de Roswell (Nuevo México, Estados Unidos) en 1947 en torno a la caída de un extraño artefacto, la visión de cuerpos asociados al mismo y su supuesta recuperación y encubrimiento por parte de los militares. Además, se exponen las informaciones aparecidas en referencia al caso en años posteriores y se lleva a cabo igualmente una revisión de las hipótesis más destacadas que se han formulado para explicar los hechos.

 

LOS SUCESOS

Muchos ufólogos han estudiado el incidente Roswell recopilando la mayoría de las informaciones que se exponen en esta breve cronología de los sucesos. Destacan las investigaciones de Stanton Friedman y Don Berliner (1992), quienes recogieron numerosos testimonios además de la historia de Grady Barnett, la cual será narrada más adelante; Charles Berlitz y William Moore (1980), que recabaron las declaraciones del oficial de inteligencia Jesse Marcel, entre otros; y Kevin Randle y Donald Schmitt (1991 y 1994), que lograron reunir el grueso de los relatos de las personas que aseguraron ver los cadáveres junto al aparato. Además, una actualización de la investigación en torno a esos testimonios es ofrecida en el trabajo de Carey y Schmitt (2007), mientras que el uruguayo Hourcade (2000) y el americano Pflock (2001) han aportado interesantes anotaciones referentes al orden de los acontecimientos. En cuanto a ufólogos españoles, es de destacar la aportación de Javier Sierra (1995), quien viajó a Roswell para entrevistar a los testigos.

1947

2 de julio

Sobre las 21:50 horas, el Sr. y la Sra. Wilmot, que se hallan en ese momento en el porche de su casa en la localidad de Roswell, observan un objeto luminoso de aspecto oval que cruza el cielo a gran velocidad con dirección sureste-noroeste.

Mediados-finales de junio o primeros de julio

En una fecha sin determinar, William "Mac" Brazel (fig. 1), el capataz del Rancho Foster, situado cerca de Corona y a unos 100 Km al NW de Roswell, encuentra numerosos restos metálicos esparcidos muy cerca del rancho. Las piezas encontradas se pueden deformar, pero vuelven inmediatamente a su posición inicial.

El dato inexacto de la fecha en la que Brazel halló los restos es debido a las contradicciones de las informaciones que se dieron por aquel entonces, pues según el comunicado emitido el día 8 de julio desde la Base de las Fuerzas Aéreas de Roswell (a la que citaremos como Base de Roswell), "el objeto volador aterrizó en una hacienda cerca de Roswell en algún momento de la semana pasada". Pero por otro lado, unas informaciones del 9 de julio procedentes del diario Roswell Daily Record apuntan al 14 de junio como la fecha en la que Brazel encontró los restos, por lo que si fuera así el avistamiento de los Wilmot no tendría relación con este suceso. Brazel aseguró que su hallazgo tuvo lugar la mañana siguiente a una noche de tormenta eléctrica. En base a esta importante información, hay que señalar que el hecho de que los Wilmot declarasen que la noche era tranquila en el día de su avistamiento, parece descartar en gran medida el día 3 como fecha del hallazgo de las piezas del rancho.

De cualquier manera, a expensas de que alguien aclare definitivamente la fecha del hallazgo de Brazel mediante una investigación de los partes meteorológicos de la época, la mayoría de los ufólogos apuntan a la noche del 2 o el 4 como el momento en el que se estrelló el extraño artefacto.

 

Fig. 1. William "Mac" Brazel. (Fotografía: Mrs. Lorraine Brazel Ferguson)

5 de julio

Un equipo de arqueólogos dirigido por el Dr. W. Curry Holden observa un extraño aparato estrellado en medio del desierto, a varias decenas de kilómetros al norte de la localidad de Roswell. Después, más personas se personan en el lugar y consiguen ver los cadáveres de unos extraños seres que algunos describen como de baja estatura, con cuatro dedos en cada mano y ojos más grandes de lo normal.

Por otra parte, un empleado de las Funerarias Ballard de Roswell, Glen Dennis, recibe dos llamadas desde la Base de Roswell, en la cual se halla ubicado el Escuadrón de Bombarderos 509, responsable de la carga de las bombas atómicas lanzadas en la Segunda Guerra Mundial. En dichos contactos telefónicos, los militares solicitan a Dennis información sobre la disponibilidad de ataúdes pequeños y los métodos a seguir para la conservación de cuerpos que hayan estado a la intemperie y presenten quemaduras.

6 de julio

William "Mac" Brazel acude a Roswell para informar de lo encontrado al sheriff George Wilcox (fig. 2), quien avisa a la Base de Roswell, desde donde envían al oficial de inteligencia Jesse Marcel, que se persona en la comisaría para examinar los extraños restos. Después, se une a ellos el oficial de contrainteligencia Sheridan Cavitt. Los dos oficiales se dirigen junto a Brazel al Rancho Foster para recoger y examinar los restos que han quedado esparcidos por el terreno. Según el testimonio posterior de Marcel, debido a que empezaba a anochecer, se alojaron en el rancho y esperaron a la mañana siguiente.

Sin embargo, según Pflock (2001), quien analizó las diversas informaciones referentes al hallazgo de los restos, Brazel no habría acudido a Roswell hasta el día 7, y por tanto Marcel y Cavitt no pasaron la noche en el rancho. Este punto está reforzado por las declaraciones de Cavitt, quien durante una entrevista con Pflock en 1995 negó haber pasado la noche allí. Además, en su testimonio incluido en el trabajo de Weaver y McAndrew (1995; Attachment 17) tampoco se menciona una estadía nocturna en el lugar.

Fig. 2. El sheriff George Wilcox. (Fotografía: "Roswell Daily Record")

7 de julio

Durante el rastreo por el rancho, Marcel y Cavitt encuentran numerosas piezas esparcidas por la zona. Algunas de ellas tienen grabadas unos extraños símbolos. Recogen todos los restos y se retiran cuando cae la noche. Jesse Marcel, de regreso a la Base de Roswell con los restos, decide primero parar por su casa y enseña los restos a su mujer y a su hijo, quienes observan también los extraños símbolos grabados. Debido a esto, el hijo de Jesse Marcel se convertiría posteriormente en uno de los testigos más entrevistados por los investigadores.

Aunque la reconstrucción cronológica de los hechos sigue sin ser precisa, probablemente esa misma tarde, con la filtración de los hechos del Rancho Foster, comienza la aparente censura a los medios de comunicación. Así, la emisora KOAT está procediendo a transmitir un télex que informa de las labores de recuperación de un platillo volante por parte del ejército, cuando en ese momento cesa la transmisión y se recibe en la emisora una impresión procedente del FBI (Federal Bureau of Investigation / Oficina Federal de Investigación) que ordena que la noticia no sea transmitida. Por otro lado, la emisora KGFL graba una entrevista con Brazel, pero la Comisión Federal de Comunicaciones amenaza con una retirada la licencia si la entrevista es emitida.

8 de julio: primera y segunda explicaciones

E
l diario Roswell Daily Record publica en su portada (fig. 3) la información de un comunicado emitido por Walter Haut, el oficial de relaciones públicas de la Base de Roswell. Dicho comunicado es escrito siguiendo órdenes del Coronel William Blanchard, y anuncia la recuperación de un platillo volante a manos de los militares. Esa misma mañana parten de la base dos aviones con los restos; uno hacia la base de Forth Worth (Texas) y otro hacia la base Wright Field (hoy Wright Patterson, en Ohio).

 

Fig. 3. Portada del "Roswell Daily Record" del 8 de julio de 1947. (Pinchar en la imagen para ver la portada en alta resolución)

Pocas horas después, la noticia de la caída de un platillo volante es desmentida desde la base de Forth Worth, donde el General Roger Ramey, el Coronel Thomas Dubose, y Jesse Marcel (fig. 4), posan con los restos de lo que el Mayor Irving Newton identifica sin lugar a dudas como un globo meteorológico con un blanco Rawin.

Fig. 4. Jesse Marcel posa con los restos del globo meteorológico en la base de Forth Worth (Texas). (Fotografía: "Fort Worth Star Telegram")

9 de julio

El Roswell Daily Record publica el desmentido de la noticia: los restos del Rancho Foster pertenecían a un simple globo meteorológico (fig. 5)

Según algunos testimonios que incluyen el de su propio hijo Bill Brazel, William "Mac" Brazel habría sido acompañado por los militares hasta las oficinas del Roswell Daily Record para que se retractara de la primera versión. Además, esos testigos mantienen que Brazel habría sido retenido por varios días.

Fig. 5. Portada del "Roswell Daily Record" del 9 de julio de 1947.

1978

Los investigadores conocen el caso y comienzan a investigarlo. Concretamente, es el físico nuclear y ufólogo Stanton Friedman el primero en escuchar acerca de la historia de Jesse Marcel. Lamentablemente, en 1978 muchos de los testigos principales han fallecido ya, incluyendo William "Mac" Brazel, quien murió en 1963.

1994

Febrero

Un congresista por Nuevo México, Steven Schiff, elabora un informe que cuenta con grandes apoyos, además de con las firmas de una treintena de testigos, y logra que la GAO (Oficina General de Contaduría) inicie una auditoría para buscar en los archivos del Departamento de Defensa cualquier nota relacionada con el caso Roswell y los posibles accidentes de globos, aviones u otros artefactos por aquellas fechas de 1947.

Julio: tercera explicación

Curiosamente, al poco tiempo de ordenarse la citada auditoría, la USAF (United States Air Force / Fuerza Aérea de los Estados Unidos) arroja una explicación para el incidente Roswell. Según ellos, lo que se halló en Roswell en 1947 era el tren de globos número 4 del Proyecto Mogul. Este proyecto secreto se había desarrollado entre junio y julio de 1947 en la Base de Alamogordo, con el objetivo de detectar las ondas generadas por supuestas explosiones nucleares soviéticas. Este nuevo intento de explicación tras cuarenta y siete años, fue formulado a través del conocido como Informe Weaver (de 23 páginas), ampliado descomunalmente a un libro (Weaver y McAndrew, 1995) de casi 1000 páginas.

1995

Julio

La GAO, tras su búsqueda por los archivos, no halló nada realmente relevante. Además, declara que todos los documentos administrativos de la Base de Roswell datados entre marzo de 1945 y diciembre de 1949 habían sido destruidos. Igualmente, los mensajes salientes de dicha base también estaban ausentes.

1997

24 de junio: cuarta explicación (y última)

La USAF, por medio de una rueda de prensa del Coronel John Haynes en el Pentágono, da a conocer la conclusión definitiva respecto al caso Roswell en un informe de 231 páginas elaborado por el Capitán James McAndrew (1997) y titulado The Roswell Report: case closed (ver la conferencia de prensa en la sección de vídeos). En él, se explica que los globos del proyecto Mogul fueron confundidos con una nave de procedencia extraña por los testigos y que los seres que muchas personas dijeron haber visto en 1947 eran producto de una confusión de memoria, pues realmente correspondían a recuerdos de unos muñecos de prueba que la USAF utilizó para unas pruebas aéreas realizadas entre los años 1953 y 1959 (figs. 6 y 7). Dichos maniquíes o "dummies" eran lanzados desde globos para probar los saltos con paracaídas a grandes alturas. Esto, sumado al recuerdo de las víctimas y heridos de unos accidentes aéreos ocurridos en Roswell en 1956 y 1959, era, según la USAF, lo que había ocasionado esa mezcla de falsos recuerdos a los testigos.

 

Fig. 6. y Fig. 7. Varios maniquíes o dummies; y un dummie junto a los oficiales Eugene M. Schwartz (izquierda) y Raymond A. Madson (derecha). (Fotografías: "The Roswell Report: case closed", U.S. Air Force, Washington, D.C., 1997)

 

EL MEMORANDO RAMEY

En 1998 salieron a la luz diferentes análisis realizados en torno a una de las fotografías tomadas el 8 de julio de 1947 en la base de Forth Worth (Texas). Concretamente, se trataba de una imagen en la que aparece el General Roger Ramey junto al Coronel Thomas Dubose mostrando los restos del globo meteorológico (fig. 8). El papel sostenido por el general en dicha imagen pudo ser ampliado mediante técnicas informáticas por un equipo dirigido por J. Bond Johnson, quien precisamente fue el fotógrafo que tomó las capturas aquel día de 1947. Anteriormente, en 1991, el ufólogo y antiguo científico de la NASA Richard Haines ya había tratado realizar un análisis de la misma foto, no pudiendo leer nada en el documento sostenido por Ramey. Sin embargo, esta vez, el equipo de Johnson declaró haber podido leer ciertas palabras, entre ellas "víctimas", "Forth Worth" y "globos meteorológicos" (Johnson, 1998).

Otros investigadores se sumaron al estudio de la polémica imagen, interpretando más palabras del memorando. Así, Houran y Randle (2002) realizaron un documentado resumen sobre todo el tema y expusieron una comparativa de las interpretaciones de los cinco investigadores que más a fondo habían estudiado la fotografía. A pesar de las obvias diferencias de interpretación, todos ellos identificaban las palabras "Forth Worth" y "globos meteorológicos". En cuanto a "víctimas del accidente", todos coincidían en su identificación excepto John Kirby, quien leía las palabras "restos del material" en su lugar. Además, otras palabras como "disco" presentaban un consenso casi total (únicamente Neil Morris no la leía).

Adicionalmente, Houran y Randle condujeron un experimento en el que expusieron a 176 personas al intento de descifrar palabras del documento bajo tres condiciones de sugestión: una en el que eran informadas sobre la relación del memorando con el caso Roswell (59 personas); otra en la que se les decía que aquel documento tenía que ver con pruebas secretas de la bomba atómica (58 personas); y una última en la que no se comentaba nada al respecto (59 personas). Los resultados de las pruebas indicaban que la edad, grado de conocimiento del tema OVNI y la condición de sugestión seleccionada influían en el número de palabras descifradas. Sin embargo, tal vez el descubrimiento más importante fue que un buen número de personas pertenecientes a los tres tipos de sugestión también identificaron palabras como "Forth Worth" (52 identificaciones en total) o "globos meteorológicos" (25 identificaciones; en la condición sin información previa sólo dos personas identificaron la palabra "globo"). Además, dichos términos fueron identificados en la misma posición del documento en la que lo habían hecho los investigadores independientes. No obstante, nadie interpretó ninguna palabra como "víctima". Todos los hallazgos acerca del "memorando Ramey" han sido convenientemente expuestos en internet por David Rudiak.

Fig. 8. Roger Ramey sostiene el polémico papel (señalado con la flecha roja). Junto a él aparece el Coronel Thomas Dubose. (Fotografía: James Bond Johnson para "Fort Worth Star Telegram")

 

LOS TESTIGOS PRINCIPALES

El testimonio del Sr. y la Sra. Wilmot, quienes observaron desde Roswell un objeto luminoso cruzar el cielo el 2 de julio, tiene una relación cuando menos dudosa con el grueso del caso Roswell. El hecho fue relacionado por el Roswell Daily Record con el accidente del aparato, pero realmente ambos sucesos no pueden ser asociados con seguridad, ante la falta de más testigos que hubieran observado cómo el artefacto se estrellaba, algo que no vieron los Sres. Wilmot, quienes sólo dijeron que el objeto avistado desapareció hacia el noroeste.

Sheridan Cavitt, el oficial de contrainteligencia que acompañó a Marcel en la recogida de los restos en el Rancho Foster, describió el material como "de tipo reflectivo como un papel de estaño y ciertas varillas finas, como de bambú", apoyando la hipótesis de que lo caído en Roswell era un simple globo meteorológico, tal como mantienen otros como el Mayor Irving Newton. Por otro lado, Jesse Marcel, en sus declaraciones posteriores a los investigadores, sostuvo la opinión de que lo estrellado en Roswell fue realmente una nave extraterrestre. Así, él describió los restos recogidos como "varillas" que "parecían hechas de algo parecido a la madera balsa", además de "una gran cantidad de una sustancia rara parecida al pergamino, de color pardo y extremadamente sólida", y  "pequeñas piezas de un metal parecido a papel de estaño". Respecto a los jeroglíficos que había en las piezas, dijo que "los signos eran de color rosado y púrpura". Es de destacar que en este color rosado de los símbolos coinciden también en sus declaraciones su propio hijo y la vecina de William "Mac" Brazel, Loretta Proctor.

Sin embargo, muchos aseguran que Jesse Marcel no tiene credibilidad, en base a las investigaciones de Robert Todd (1995), quien tras su búsqueda por los archivos concluyó que Marcel mintió en ciertos aspectos sobre sus logros profesionales, como sus horas de vuelo o las Medalla Aéreas, datos que exageró y falsificó, lo que indicaría la tendencia a la mentira y exageración del oficial. Algo similar ocurre con Glen Dennis, el empleado de las Funerarias Ballard. Éste afirmó que una amiga suya, enfermera en aquella época en la Base de Roswell, vio los cadáveres de los supuestos extraterrestres. Tras la búsqueda por parte de los investigadores de informaciones sobre dicha enfermera, ésta parece no haber existido nunca.

Se cuentan por docenas los testimonios referentes al hallazgo de cadáveres, aunque existen diferentes narraciones en cuanto al número de cuerpos avistados. Y es que, la cantidad de cadáveres oscila entre tres y cinco según las diferentes versiones.

 

EL TESTIMONIO DE GRADY BARNETT

Algunos investigadores, como Stanton Friedman y Don Berliner (1992), creen que los OVNIs estrellados en julio de 1947 pudieron ser en realidad dos: uno al norte de Roswell y otro en los Llanos de San Agustín, a 240 km al oeste del Rancho Foster. Para plantear esta posibilidad, se basan en las informaciones aportadas por el matrimonio Maltais, quienes aseguran que su amigo Grady "Barney" Barnett, un ingeniero de caminos ya fallecido, observó a comienzos de julio de 1947 un disco estrellado y varios cadáveres pertenecientes a extraños seres en los Llanos de San Agustín, cerca de Socorro. Seguidamente, según les narró Barnett a los Maltais, llegó el personal del ejército, que les ordenó abandonar la zona a los presentes y guardar silencio. En la historia de Barnett también aparece el equipo de arqueólogos, a pesar de tratarse de otro lugar situado muchos kilómetros al oeste del que señalan el grueso de los testigos. Debido a esta aparente contradicción, las versiones publicadas respecto al caso Roswell son diferentes, siendo mayoría las que exponen que el objeto, tras dejar los fragmentos menores en el Rancho Foster, se estrelló a varios kilómetros al norte de Roswell. Por contra, otras publicaciones escogen el lugar señalado por Barnett como punto del accidente principal, a pesar de la gran cantidad de testigos que lo sitúan más cerca de Roswell. Por su parte, el periodista español Javier Sierra (1995) apunta la posibilidad de que Barnett pudiera haber escuchado la historia del accidente de Roswell y haberla contado como una vivencia propia cambiando el lugar de los hechos.

 

HIPÓTESIS

Globos y confusión de memoria

La versión oficial que alude a los globos del proyecto Mogul y los muñecos de prueba (Weaver y McAndrew, 1995; McAndrew, 1997) parece no sostenerse ante varios hechos. Por un lado, resulta muy poco creíble que nadie de la Base de Roswell reconociera a primera vista el material de unos globos. En cuanto a los "dummies" y cadáveres, tal vez futuros análisis de la mencionada fotografía en la que Ramey sostiene el memorando podrían poner en duda este aspecto, especialmente si se confirmara la frase acerca de "víctimas del accidente". En este punto conviene recordar que según la USAF, las víctimas aéreas de la zona que contribuyeron también a ocasionar los falsos recuerdos en los testigos eran de la década de los cincuenta, mientras que está fuera de toda duda que las fotografías que han sido analizadas datan del 8 de julio de 1947. Además, es sorprendente que absolutamente ninguno de los testigos de Roswell haya conservado correctamente esos recuerdos sobre "dummies" y heridos ocurridos en los años cincuenta, en vez de hablar de extraños cadáveres de 1947. Y es que, tal como han señalado algunos testigos, el año 1947, por lo que significó en la localidad por todo este tema, hubiera sido imposible de confundir con sucesos ocurridos varios años después. No obstante, y a pesar de lo dicho, diversos estudiosos del caso defienden la hipótesis del globo para explicar el incidente Roswell, tales como Klass (1997), Korff (1997) o Pflock (2001).

Japoneses, experimentos secretos y niños

Existe una interesante hipótesis, difundida por el investigador español Francisco Máñez (1997), que menciona la posibilidad de que los cadáveres a los que refieren los testigos fueran en realidad niños usados en experimentos secretos. Esta versión resulta verdaderamente escalofriante, aunque tiene algunos puntos débiles, como el hecho de que varios testigos afirmaran que los seres tenían cuatro dedos, o que en la llamada realizada a Glen Dennis (si se ha de creer a éste) desde la Base de Roswell, se le solicitara información sobre procedimientos para conservar cuerpos con altos grados de quemaduras, algo que pone de manifiesto la importancia de aquellos cadáveres, pues si hubieran sido cobayas humanos lo lógico es que se hubiesen desecho de ellos sin necesidad de conservarlos.

En referencia al objeto accidentado, Máñez propone la posibilidad de que diferentes accidentes hubieran dado origen a las visiones y rumores en torno a extraños materiales. Así, un ala volante Northrop y algún otro proyecto secreto con participación japonesa habrían sido los causantes. Esto, según Máñez, explicaría los símbolos vistos por los testigos en los fragmentos hallados, los cuales no serían otra cosa que escritura japonesa. Así las cosas, la ocultación llevada a cabo por el ejército norteamericano tendría un claro motivo, pues detrás del secreto se hallarían las experimentaciones realizadas por la Unidad 731 (fig. 9), un grupo japonés que hizo experimentos durante la Segunda Guerra Mundial utilizando a humanos como cobayas, y cuyos integrantes habrían sido perdonados y ocultados en los Estados Unidos a cambio de sus conocimientos. Así, ésta sería la terrible verdad que se habría tratado de ocultar.

Aunque el primero en proponer la hipótesis de un globo japonés Fugo (globos con bombas y material incendiario lanzados por Japón en la Segunda Guerra Mundial; fig. 10) para explicar los restos hallados en el Rancho Foster fue John Keel (1990), posteriormente esta idea inicial ha sufrido enormes añadidos, generando otras hipótesis para el incidente Roswell.

Así, ufólogos como Hourcade (2000) apoyan la presencia japonesa en el caso, alegando por dos posibles explicaciones. Según la primera de ellas, los cadáveres vistos por los testigos podrían pertenecer a japoneses que habrían intentado lanzar un ataque "kamikaze" contra la Base de Roswell (desde la cual partieron en 1945 los B-29 con las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki) pilotando un globo Fugo, el cual habría sido abatido antes de lograr su objetivo. El Gobierno estadounidense no habría querido revelar esta invasión del territorio. La otra de las hipótesis que según Hourcade más se sustenta, sería la de un proyecto ultra-secreto de Estados Unidos que habría usado a japoneses (prisioneros de guerra o pertenecientes a campos de concentración, y tal vez niños) como tripulantes de un artefacto destinado a espiar a la Unión Soviética. Dicho aparato habría tenido diversos problemas, habiéndose estrellado en uno de los vuelos. Otra opinión a favor de presencia japonesa y experimentación en cuerpos humanos (tanto adultos como niños) es la de Nick Redfern (2005).

Figs. 9 y 10. A la izquierda, uno de los terribles experimentos de la Unidad 731. A la derecha, un globo Fugo japonés.

 

CONCLUSIONES

A pesar de la inmensa cantidad de datos contradictorios que han surgido a lo largo de los años sobre el caso Roswell, lo que parece más probable ante las distintas informaciones procedentes de los testigos, es que el cuerpo mayor de un artefacto aéreo cayó a varios kilómetros del norte de Roswell; localidad, que dicho sea de paso, ha aprovechado estupendamente el tirón turístico del asunto (figs. 11 y 12). Así, las piezas halladas en el Rancho Foster pudieron ser restos desprendidos por el aparato mucho antes del accidente. Por otro lado, Hourcade (2000) se decanta por una fecha más cercana a la ya comentada del 14 de junio como día en que Brazel halló los restos y desvincula por tanto estos fragmentos del accidente del extraño aparato de primeros de julio. Además, aunque la reconstrucción cronológica de los hechos es muy confusa, algunos indicios parecen indicar que el ejército halló el objeto mayor antes de que Brazel acudiera a la oficina del sheriff con los restos encontrados en el rancho. Ante este dato, la primera explicación oficial que hablaba de la recuperación de un platillo volante, según numerosos ufólogos, podría haber sido emitida con órdenes de centrar la atención en los restos del rancho para así poder llevar con secreto las maniobras de recuperación que se estarían ejecutando en torno al objeto mayor. Aunque esto no deja de ser una elucubración más para tratar de explicar la incomprensible reacción del personal de la Base de Roswell.

Como conclusión, a la vista de todos los testigos que los investigadores han podido entrevistar, de los cuales muchos hacen alusión a cadáveres resultantes de un accidente aéreo, y después de que el gobierno estadounidense se haya excedido con tantas versiones para explicar los sucesos (no hay que olvidar que los primeros en arrojar la explicación del "platillo volante" fueron los propios militares), sólo dos hipótesis parecen ser aceptables ante los indicios de que realmente existieron víctimas en 1947: que lo caído en julio de aquel año fue un artefacto no humano; o que, como apuntan investigadores como Hourcade, Máñez o Redfern, el incidente Roswell fue debido a otro gran secreto militar todavía no revelado.

Figs. 11 y 12. "Roswell UFO Museum", el museo de la localidad que hace las delicias entre los amantes a la ufología. A la derecha, una de las recreaciones que se hacen en el museo acerca de los supuestos extraterrestres hallados en 1947.

BIBLIOGRAFÍA

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- Sitios web:

Rudiak, D.: Roswell Proof. Wath really happened. http://www.roswellproof.com/