La presente imagen muestra gráficamente la famosa Ley horaria, tal como fue expuesta públicamente por primera vez por Jacques Vallée en 1966. La zona acotada representa la mayor ocurrencia de aterrizajes OVNI informados, los cuales se muestran casi ausentes durante las horas de luz solar. A partir de dicha estadística, muchos estudiosos interpretaron una característica de comportamiento nocturno del fenómeno OVNI. (Imagen: Vallée, J: The Humanoids, Charles Bowen, Ed. Traducción 1966: Los Humanoides, Pomaire, Barcelona)

En base al estudio estadístico de 200 casos de aterrizaje OVNI ocurridos en 1954, Vallée (1966) desarrolló dos leyes negativas y dos leyes positivas para el fenómeno OVNI. Una de estas últimas fue la clásica Ley horaria. Tomando las horas a las que se había producido cada suceso, los datos mostraban que el aumento de casuística comenzaba a las 17 horas, con un pico máximo cercano a las 20 h, y un acusado descenso de casos comenzando a partir de las 22 h. Un segundo pico menor aparecía antes del amanecer, disminuyendo drásticamente la casuística después de las 6 h.

Posteriormente fue llevado a cabo el mismo estudio estadístico en diferentes catálogos depurados de todo tipo de avistamientos a lo largo del mundo, incluyendo un catálogo de aterrizajes OVNI en la Península Ibérica (Ballester y Vallée, 1971; Poher y Vallée, 1975). Todos estos estudios ofrecían datos similares: la máxima cantidad de casuística situada entre las 21-22 horas, y el segundo pico comprendido entre las 2-3 horas de la madrugada.

Estos datos fueron interpretados como una confirmación del carácter nocturno del fenómeno (específicamente de los encuentros cercanos), y una visibilidad del mismo decreciendo (entre las 23 y las 2 horas) debido a que la gente se encontraba en casa durmiendo.

Más recientemente, Plaza del Olmo (2013) modeló matemáticamente la ley horaria en base a dos variables: un factor astronómico-geográfico que tenía en cuenta la altitud del sol a lo largo del día y de las diferentes estaciones del año, lo cual incide claramente en la posibilidad de ver un fenómeno luminoso; y la probabilidad de avistar estos objetos o luces, definida por el hábito social de irse a dormir a determinada hora. Así, Plaza del Olmo logró reproducir el pico máximo (21-22 h) y relacionar el mismo con dichas variables, descartando por tanto dicha constante nocturna como una cualidad intrínseca del propio fenómeno.

 

Para profundizar más:

Ballester, V-J. y Vallée, J. (1971): Type-I Phenomena in Spain and Portugal. En: Flying Saucer Review, Special Issue nº 4, UFOs in Two Worlds. (trad. 1972). Los fenómenos del Tipo I en España y Portugal. Un estudio de 100 aterrizajes Ibéricos. En: Pasaporte a Magonia (como apéndice a la edición española). Plaza & Janés, Barcelona, 419-459.

Plaza del Olmo, J. (2013): Modeling the Law of Times. Disponible en: http://es.scribd.com/doc/151982228/Modeling-the-Law-of-Times. Resumen en español: http://gluonconleche.blogspot.com/2013/07/modelando-la-ley-horaria.html

Poher, C. y Vallée, J. (1975): Basic Patterns in UFO observations. AIAA 13th Aerospace Sciences Meeting, Pasadena, California. (Disponible en: http://www.jacquesvallee.net/bookdocs/AIAA.pdf)

Vallée, J. (1966): The Pattern Behind the UFO Landings. En: Flying Saucer Review, Special Issue nº 1, The Humanoids (Charles Bowen, Edit.). (trad. 1967). Los Humanoides. Pomaire, Barcelona.

Vallée, J. y Vallée, J. (1966): Les Phénomènes Insolites de l'Espace. (trad. 1966). Fenómenos insólitos del espacio. Pomaire, Barcelona.

 

Víctor Martínez

www.informeovni.net